Un regalo de nacimiento para el padre se busca en una sección que no existe. Las tiendas ofrecen cestas para la madre, montañas de cosas para el bebé, y para el padre una taza con un chiste. Él sonríe educadamente, la guarda en el armario, y ahí queda todo.
Aquí tienes siete ideas que lo tratan como un padre, no como un simple acompañante.
Por qué este regalo suele fallar
Al padre todavía se le suele ver como el acompañante. Por eso se le regalan objetos que comentan su situación, casi siempre con humor y casi nunca en serio: la camiseta «papá novato», el delantal, la cerveza personalizada.
Sin embargo, a él también le acaba de cambiar la vida. Duerme poco, aprende gestos que nunca había hecho, y vuelve al trabajo mucho antes que la madre. En cambio, nadie le pregunta cómo está, porque la pregunta va casi siempre dirigida a quien ha dado a luz.
Por eso los regalos que funcionan tienen algo en común: reconocen que es padre, no un espectador.
Los regalos que lo sitúan en su papel
1. La mochila portabebés ergonómica elegida con él
Una mochila que le quede bien, ajustada a su talla, y no la de la madre que toma prestada. En la práctica, esto lo cambia todo: sale solo con el bebé, lo calma sin ayuda, y coge confianza mucho más rápido.

2. El libro que lo incluye en la historia
Un relato en el que aparece junto a su hijo, con las caras de ambos en las páginas. De hecho, los libros ilustrados casi siempre ponen a la madre en el centro, y el padre rara vez tiene el papel protagonista. En Real Big Stories creamos este tipo de historias.
3. Las dos horas para ir a nadar, salir a correr, o no hacer nada
Un padre de baja por nacimiento se atreve tan poco como la madre a reservarse tiempo para sí mismo. Así, un rato ya organizado, con alguien en casa, le quita esa culpa que él nunca expresará en voz alta.
Un regalo de nacimiento para el padre que dura
4. El objeto cotidiano de buena calidad
Una botella que aguanta todo el día, una bolsa de pañales que no parece una bolsa de pañales, una buena lámpara de mesita con intensidad regulable para los biberones nocturnos. Son objetos que se usan a diario durante dos años.
5. La foto revelada de él con su hijo
Siempre hay mil fotos de la madre con el bebé, y tres del padre. Elige una buena de las primeras semanas, revélala en grande, enmárcala. Eso sí, escoge una en la que no esté posando.
6. La carta de su propio padre, si sigue presente
Una carta escrita por el abuelo al nuevo padre, sobre lo que sintió cuando él nació. Este regalo requiere algo de organización y mucho tacto. Pero cuando funciona, no hay nada igual.
El regalo que a nadie se le ocurre hacer
7. El relevo en la carga invisible
Encargarte de un trámite administrativo completo: la inscripción del bebé, el seguro médico, la solicitud de guardería, el papeleo de la baja. Le pides los códigos, lo haces tú, y le entregas el trámite ya resuelto.
Este regalo no se envuelve con un lazo, y precisamente por eso es tan poco común. En el fondo, en las primeras semanas, una gestión administrativa de menos pesa más que cualquier objeto.
Lo que es mejor evitar
Primer error: el humor sobre su supuesta torpeza. La taza «papá que lo intenta», el manual de supervivencia, el chiste sobre los pañales. Repetidos diez veces, estos regalos refuerzan la idea de que no está realmente al mando.
Segundo error: el objeto que lo aleja de casa. La consola, el equipo de golf, el abono al estadio. La intención es buena, pero el momento no es el adecuado, y la madre rara vez lo llevará bien.
Tercer error: regalar a la pareja creyendo que se regala al padre. El paquete de fin de semana para usar durante el año a menudo acaba caducando. Para entender lo que representa esta etapa para ambos padres, el programa público de los primeros 1000 días ofrece referencias concretas.
Cuando el padre no es el padre biológico
Padrastro, segundo progenitor en una pareja de mujeres, padre adoptivo: la lógica es la misma. Lo que importa es que se reconozca su papel, y esto se espera aún más cuando nada oficial lo confirma.
En estas situaciones, un objeto que nombra explícitamente el vínculo vale más que en otras. Un libro en el que aparece junto al niño, por ejemplo, dice algo que nadie ha puesto en palabras en voz alta.
Si buscas algo para representarlo junto a su hijo, puedes crear la historia en la que los dos son los héroes.
Se habrá olvidado de la taza antes del verano. Guardará la foto en la que sostiene a su bebé a las tres de la madrugada.
